Mi pronlogada ausencia de este blog se ha debido entre otros motivos a una escapada realizada pocos días atrás a Granada. Se trataba de mi tercera visita, de la primera en mi infancia a penas tenía recuerdos, de la segunda en mi adolescencia sí conservaba retazos en mi memoria y por esos recuerdos quise volver ahora. Varios años después, he comprobado que la Alhambra sigue siendo un lugar mágico. Un paseo por el interior del recinto, descubriendo sus encantados rincones supone una experiencia única, las vistas de Granada que ofrece son espectaculares y qué decir de la visión nocturna del histórico recinto desde el Sacromonte.
Granada, lugar de la última morada de los Reyes Católicos, los reyes que reconquistaron tan ansiada ciudad a su reino cristiano y que dieron una lección de tolerancia cultural al no ordenar su destrucción sino su conservación. Siglos después el mundo puede admirar una de sus maravillas y España en general y Granada en particular se benefician de la visita de turistas llegado de todos los continentes.
La historia es la que es y no se puede cambiar y es que el patrimonio cultural español es la huella de los acontecimientos que acaecieron en este pequeño pero grandioso país. Granada atrae al visitante por la fusión de la cultura musulmana y cristiana y no se puede negar que el resultado ha sido maravilloso. Pero no es más que otro único rincón de España, descubrirlos es un placer.
No hay comentarios:
Publicar un comentario