martes, 21 de febrero de 2012

Comentario a 'Los descendientes'

A pocos días de la entrega de los los Oscars, los premios de la Academia de Cine de Hollywood, recomiendo ver 'Los Descendientes' una película protagonizada por George Clooney. El atractivo actor está nominado como mejor actor y sin desmerecer a sus rivales, opino que se lo merece.  La película, dejando aparte su trama, su dirección... está hecha para lucimiento de Clooney, pero no para agrado de sus seguidoras por actor guapo, sino porque se luce como un gran actor. El guión no está hecho para que George Clooney se luzca guapísimo, vestido con trajes de diseño y visitando lugares con mucho glamour. Al contrario, debido al lugar del rodaje, Hawai, el actor viste toda la película  muy poco favorecedoras camisas hawaianas y apenas luce su atractiva sonrisa, sus primeros planos muestran un actor sintiendo pena, desesperación, tristeza e incluso llanto.

Al margen de la brillante actuación de Clooney, aprecio que la trama se sitúe en Hawai y no en los habituales escenarios de Los Ángeles o Nueva York. Sí,  se trata de un drama pero el espectador se ríe porque los diálogos son muy inteligentes. A mi juicio,  la película no es lenta aunque lo pueda parecer. El desarrollo de la trama y el rodaje en múltiples e inéditos exteriores hacen muy atractivas y entretenidas la dos horas que se pasan en la sala de cine.

Muy recomendable y suerte para la noche de los Oscars.

lunes, 13 de febrero de 2012

Una noticia agridulce

La sentencia condenatoria para Baltasar Garzón ha originado controversia y opiniones encontradas como no podía ser de otra forma en este país. Yo saco dos conclusiones, una positiva y otra negativa. Empezemos por la negativa, los españoles hemos visto cómo se ha deshabilitado de su condición a un juez que generó hace muchos años gran simpatía y sobre todo mucha admiración. Se valoró su posición en la lucha contra el terrorismo y contra la corrupción, en eso todo el mundo estaba de acuerdo, pero pasaron los años y el señor Garzón empezó a protagonizar historias que muchos se resitian a creer por la alta admiración que había generado. Su incorporación a la política chocó pero no tanto como su pronta salida, dicen por no haber conseguido una cartera  ministerial, volvió a la Audiencia Nacional y desde allí emprendió una lucha sin fisuras contra la corrupción del felipismo, ¿por venganza? La duda siempre quedará ahí. Años después, cuando otro Gobierno pactó con ETA, Garzón pareció olvidarse de su condición de juez y se subió al carro de los beneficios a los etarras, llegó incluso a decir que la justicia se tenía que adaptar a la nueva postura del Ejecutuvo, ay Montesquieu! A esas alturas la admiración que muchos españoles le procesaban empezaba a desaparecer y sin contar los tres procesos en los que se ha visto envuelto.

Me refiero ahora a la lectura positiva y no es otra que el triunfo del Estado de Derecho, que nadie está por encima de la ley. Y si un juez que fue un gran juez delinque, es uno más y se somete por tanto a un proceso judicial y si se ha comprobado la certeza de sus acciones, lo paga.

Muchas voces lo lamentan, es legítimo y respetable pero no lo es insultar al Tribunal Supremo por haber juzgado al ciudadano Garzón, flaco favor hacen a la democracia española, que imagen damos, ¿la de un país tercermundista que juzgan en base a una ideología?. Es necesario que todos lo españoles aprendan a respetar las decisiones judiciales y no insultar a quienes las dictan. Ese será otro gran paso de nuestra ya no tan joven democracia.

viernes, 3 de febrero de 2012

Inversión de fututo

El Gobierno acaba de aprobar una reforma muy esperada, la financiera y para muchos expertos más importante que la laboral. La cuestión es que para crear empleo se necesita que fluya el dinero, tanto para que nazcan nuevas empresas, para hacer realidad proyectos de nuevos emprendedores, quizás muchos parados, e incluso para que muchas empresas obtengan líquido para evitar más despidos. Por otra parte tampoco se conceden préstamos para comprar viviendas y ya hemos comprobado anteriormente que la compra de casas moviliza la economía.
El Gobierno quiere que los bancos movilicen sus amplias e inmovilizadas carteras de viviendas bajando los precios y evidentemente concediendo hipotecas, también persigue  forzar que las entidades insolventes sean adquiridas por otras más grandes y saneadas, incentivando a estas últimas en este sentido y así evitar casos como Bankia o Banca Cívica, fusiones de cajas insolventes que dieron lugar a gigantes insolventes pero sin solucionar sus problemas.

Y una medida del agrado de todos es el límite de los sueldos a los directivos de las entidades financieras que han recibido ayuda pública. Nadie puede entender que directivos que han llevado a la ruina a cajas o bancos reciban grandes sueldos y encima a cargo del dinero público, no es que no se entienda es símplemente una vergüenza.

Estas medidas, por ahora solo son  medidas, que nadie espere resultados ya, lo que sí es verdad es que se necesitan medidas porque la carencia de estas está dando muy mal resultados y lo que está claro es que hay que dar un paso hacia adelante. ¿Darán resultados? Es pronto para saberlo porque en el mejor de los casos es una siembra cuya cosecha llegará más tarde. Todavía nos espera padecer mucho...