martes, 10 de abril de 2012

Negativo pero con final feliz

Muy olvidado he tenido este blog y es que varias cosas están reclamando mi atención en primer lugar y como éste es también un diario de vivencias voy a hablar hoy de una experiencia que he vivido.

Una preciosa conejita enana corretea por mi casa hace más de cuatro años. Es muy bonita, cariñosa y tiene mucho carácter. Desde el instante en que llegó a casa no ha dejado de provocarnos sonrisas e incluso risas.

Desde el principio sabíamos que era necesario esterilizarla para evitar el crecimiento de tumores en años posteriores pero el alto riesgo de la anestesia en conejos nos hizo descartarlo. Hace unas semanas unos quistecillos en parte de una cadena mamaria nos llevó a la cruda realidad, había que operarla o dejar que esos quistes crecieran, se convirtieran en malignos y acabaran con su vida. En su clínica habitual nos volvieron a hablar de los riesgos de la operación y entonces google acudió en mi ayuda, allí encontré una clínica especializada en animales exóticos y hasta allí llevamos a nuestra mascota.

Las garantías de éxito de la operación crecieron, así que nos decidimos: lo mejor para nuestra conejita. Aquel 21 de marzo amaneció lluvioso y un poco triste para nosotros pèro la verdad es que la esperanza en que todos iba a salir bien nos invadía. Tras la operación llegaron las buenas noticias que habíamos esperado todo el día, había superado la intervención quirúrgica con éxito. Fuimos a verla y nos encontramos con una conejita desconocida para nosotros, estaba casi dormida, pasiva pero estaba bien.

Y como los animales tienen una capacidad al dolor muy diferente a los humanos, cuatro días bastaron para que nuestra mascota volviera a ser la misma de siempre, juguetona, hiper activa y cariñosa. Una gran costura en su cuerpecito aun reluce, es
el recuerdo de una experiencia negativa pero con final feliz.

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