jueves, 3 de mayo de 2012
País de contrastes
Decir que España es un país de contrastes no sería nada nuevo si me estuviera refiriendo a lo que hace rico a este país, las diferencias entre el norte y el sur y el este y el oeste. Los diferentes paisajes, caracteres de la gente y de costumbres que se aprecian cuando uno recorre la península ibérica de arriba abajo y de izquierda a derecha sin olvidarse de los dos archipiélagos y las ciudades autónomas.
Pero de este tema no me voy a referir hoy sino de una consecuencia muy grave de esta crisis, y es la gran brecha económica que se está abriendo entre españoles. Y pongo como ejemplo este puente que acaba de terminar. El viernes 27 de abril daba comienzo la operación salida de un puente, palabra por cierto que empieza a ser irónica en estos tiempos. Mientras muchos españoles tenían en la mente qu,e meter en la maleta y a qué hora salir para evitar la caravana en las carreteras, un nuevo dato de paro encabezaba las noticias. El número de desempleados un mes más no paraba de subir y lo que es peor, el número de familias con todos sus miembros en paro.
El número de pobres aumenta mientras otros españoles por fortuna conservan su trabajo y mantienes el mismo ritmo de vida que más de un millón de familias han perdido, lo que les ha obligado, entre otras cosas a cambiar los restaurantes por los comedores de Cáritas. Esperemos que esta peligrosa brecha lejos de crecer desaparezca porque es más propia de países del tercer mundo y España pertenece al primer mundo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario