jueves, 26 de enero de 2012

Separación de poderes

Muchos ciudadanos aplaudimos la medida del Gobierno de resucitar a Montesquieu o lo que es lo mismo, devolver al poder judicial algo de independencia. Se trata de volver a una ley que fue anulada en 1986 según la cual 12 de los 20 magistrados que forman el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) son elegidos por los jueces y los ocho restantes por las Cámaras. Al anular dicha ley que dio la mayoría de elección a las Cámaras, en nombre de dar poder a la soberanía popular, lo que se consiguió fue que el poder judicial dependiera del ejecutivo, es decir que a los jueces no se les elige por su valía o trayectoría si no por su color político y en definitiva aquel que resida en Moncloa era quien desginaba a los jueces para así tener siempre del lado de sus medidas, constitucionales o no, a la justicia. No es que la forma de elección adoptada por el nuevo Gobierno sea la perfecta pero se parece más a aquello que explicó Montesquieu, la división de los tres poderes como germen de la democracia. Nunca ha sido aceptado por muchos ciuadadanos que consideramos la democracia como un sistema libre y no cómo medio únicamente para facilitar a mis ideas, que lo jueces no pueden cambiar cada vez que hay elecciones.

Y hablando de respeto a las normas democráticas, me ha sorprendido bastante la reacción de algunos políticos a la sentencia exculpatoria de Francisco Camps. Salvo el PP que obviamente la ha celebrado, el resto de los partidos políticos no solo no han demostrado su decepción sino que les ha dado igual la sentencia y le siguen considerando culpable. Por favor, primero de todo pido a los señores políticos que tengan en cuenta que son representantes de la soberanía popular y tegan un comportmiento ejemplar repetando las sentencias judiciales aunque sean dictadas por un jurado popular pero al fin y al cabo en una sala de justicia. ¡Más respeto a la Justicia!.

jueves, 19 de enero de 2012

A los ciudadanos sí nos gusta

Y me refiero a la propuesta y espero que no globo sonda que ha manifestado el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, de perseguir por vía penal a los gobernantes que gestionen mal el presupuesto o gasten más de lo que tienen.

La ciudadanía en general lo aprueba porque está cansada de ver cómo muchos gestores han dejado ayuntamientos, comunidades autónomas y también la administración general en números rojos y se han ido de rositas, porque no, señor Chaves el castigo en las urnas no vale, es insuficiente, deberían responder penalmente.

De existir esta medida muchos se abstendrían de presentarse como gestores públicos por su ineficacia, porque  no hay administrador más ineficaz que aquel que no sabe administrar el dinero público. También se abstendrían todos aquellos políticos que al llegar a un cargo, consideran que el presupuesto es también para gastarlo en caprichos suyos como grandes comidas o lujosos coches.

Pero si este anuncio nos ha entusiasmado a muchos, la reacción de la casi la totalidad de la plana política nos ha decepcionado. Me pregunto cuál puede ser la verdadera razón de rechazar el castigar penalmente a un gestor de la administración pública por malgastar el dinero de los contribuyentes. Acaso temor a que puedan ser ellos algún día juzgados, seguir apostando por el déficit, ¡precisamente ahora!. Esto parece "Todos a la cárcel" de Berlanga, exclamó Gaspar Llamazares, ¿le asusta al diputado de IU ver delincuentes en prisión, o no considera a los malos gestores así?, pero.... ¿no todos somos iguales ante la ley?, ¡pero si hasta el propio Rey lo hamanifestado  hace poco !.

viernes, 13 de enero de 2012

A vueltas con la dieta Dukan

Son numerosas las voces profesionales en contra del doctor Pierre Dukan y su dieta de adelgazamiento. La realidad es que su dieta que se puede conocer a través de sus libros ha conseguido que mucha gente con sobrepeso y sobre todo con muy pocas ganas de hacer dietas consiga su peso ideal sin mucho sacrificio. Entonces, ¿cómo se explica tan malas críticas que están atemorizando a tanta gente que había vuelto a sonreir tras mirarse al espejo y que está consiguiendo conservar su nueva figura meses depués de haber finalizado la dieta?. La mayoría de la gente solemos confiar en los médicos, en su sinceridad pero lo cierto es que ni este colectivo se salva de los intereses comerciales. Lo cierto es que las clínicas de adelgazamiento o de nutrición han sido y son un gran negocio, la obesidad es la gran pandemia de estos días justo cuando la estética es la reina y mucha gente con ese problema está dispuesta a gastar lo que sea por adelgazar. Y en este contexto de oferta y demanda que mueve tanto dinero irrumpe un  método cuyo único precio es el valor de un libro. La gente se lo lee, lo sigue al pie de la letra, por su puesto se sacrifica pero no pasa hambre y los resultados aparecen, pero no milagrosamente sino poco a poco y olvidándose en un principio en aquellos placeres cargados de calorías. La carne, el pescado, los lácteos y la verdura son los ejes fundamentales, después en otra fase se añade un poco de fruta, de pan y algunos caprichos. Esa es la dieta Dukan, no se diferencia de tantas que te proponen clínicas a pie de calle y que a la vez te venden sus productos. Dukan tiene productos pero no te obliga a comprarlos. ¿Por qué estos hábitos consignados por el nutricionista francés provocan cáncer o restan esperanza de vida como muchos colegas se han atrevido a decir?. Lo que creo sinceramente es que la dieta Dukan es un cáncer para todas aquellas clínicas que se están enriqueciendo a costa de mucha gente deseperada con ganas de cambiar y sin importarles el coste. Lo triste es que detrás de esas clínicas hay profesionales médicos y que ahora ven peligrar su chuiringuito por culpla de un librito que enseña hábitos de comida nuevos y no se basa en el uso de la báscula. Una vez más los intereses económicos han matado la objetividad profesional.