lunes, 4 de febrero de 2013

Claves para entender la crisis económica (I)

El principal medidor de la economía es el PIB, el Producto Interior Bruto. Para su cálculo se mide el consumo familiar, el gasto público, la demanda interna y el sector exterior. En la actualidad hay solo mejoría en el sector exterior porque hay un aumento de las exportaciones, nuestros productos los vendemos principlamente a economías emergentes. El sector exterior es pues fuerte pero no puede cotrarestar la caída de la demanda interna, de ahí el decrecimiento de la economía española. Dentro de la eurozona, Alemania tiene mejor previsión de crecimiento. España tendrá que esperar a 2014 para dejar de decrecer, para entonces la tasa del paro alcanzará el 27%. Mientras, los precios no paran de bajar con la consecuente caída del IPC, Índice de Precios al Consumo. Un factor importante para entender el curso de la economía es el entorno político, como por ejemplo, el cambio de modelo de los países emergentes o los conflictos en el norte de África, países productores de gas. O el comportamiento de países euro como España, Portugal o Grecia que se gastaron más de lo que tenían y se saltaron las directrices de Maastrich de no poder sobrepasar su deuda sobre su PIB en un 60%. Si seguimos mirando a la geografía mundial no podemos perder de vista el techo de deuda y precipitación fiscal de EEUU. Si supera los 12,3 billones de euros de su deuda, el Estado se cierra y es entonces cuando es necesario un acuerdo entre demócratas y republicanos. Si no hay un acuerdo, el PIB podría caer un 4%, entones automáticamente, se suben los impuestos y se recortan los gastos. Si se diera esta situación, la situación económica no mejoraría en Europa ni a medio ni a largo plazo. Respeto a los países emergentes, China es un ejemplo, un país que quiere empezar a generar demanda interna, no solo la externa. Es decir quiere estimular las ventas en su economía una vez que sus exportaciones están aumentando año a año.